Ha repuntado. Sigue la tónica de los últimos años de estancias más cortas, de todo incluido en los hoteles, pero el sector turístico, tan importante para la provincia, ha subido en un 0,74% las pernoctacines respecto a la campaña de verano del pasado año. Ha aumentado, por consiguiente no todo lo esperado, la creación de puestos de trabajo en el sector servicios. En suma, un 2,7% más de turistas que en 2009 ha recibido la provincia de Almería, alojándose y disfrutando principalmente de los enclaves de Almería, Mojácar, Níjar y Roquetas de Mar, en lo que se refiere a datos cerrados del mes de julio, cifrados en 180.000 personas acogidas en los 222 hoteles de distinta categoría atendidos por 3.939 trabajadores. El perfil del viajero que viene a Almería sigue siendo eminentemente nacional, descollando los andaluces, seguidos de los madrileños. Sin duda habrá contribuido al repunte el que los precios por habitación y pensión completa se han reducido, respecto a la campaña anterior, en un 0,8%, lo que ha propiciado ofertas de una media de 50€ pensión completa con buffet libre en la mayoría de establecimientos de temporada, lo que beneficia sin duda a la estancia de visitantes más días, y perjudica a todos los establecimientos de hostelería en los aledaños a estos hoteles. Los modos de acceder a las ofertas cubren año tras año mayor cota de difusión y contratación a través de internet. El 18,6% de las reservas se hace por este medio, y el 72% de los hoteles se ofrecen ahí. En el ranking andaluz nuestra provincia es la tercera en cuanto a destino turístico estival, nos supera en mucho Málaga, y en segundo lugar se encuentra Cádiz. La capital ha contado, en el recién acabado mes de agosto, con unos datos de ocupación parecidos al año pasado, incluido el tirón de la Feria, un 85% de ocupación de los hoteles. Lo que demuestra que el evento más popular de agosto tiene una fiel clientela y que los vuelos con Sevilla, más el acompañamiento de la campaña ‘Enamorados de Almería’, ha mermado la crisis. Pero los bolsillos dan sólo para estancias cortas, para ocupar la habitación una media de cuatro días seguidos.
Temperatura ferial
Treinta y cinco grados a mediodía y veintisiete a media noche. Cada uno cuenta la Feria según le va, a la verdad esa era la temperatura ambiente, la del ambientazo: desigual, volvió la gente tarde a los ambigús del mediodía, pasadas las dos y media, y tarde a los pubes, desde las 20.00 h. más o menos. Las cuentas, que la cerveza y la tapa han bajado en ventas. A mediodía casi nadie en el recinto nuevo, las noches de aglomeración: el sábado de inicio, el último viernes y poco más. Críticas por desubicación del ciudadano respecto a la nueva distribución, y recogida de firmas para que la Feria del Mediodía no abandone el centro.
En los toros lo máximo 3/4 de entrada. Triunfo rotundo del paisano Torres Jerez. El Festival Flamenco iguala la venta de localidades cada noche, y éxito artístico. Más trajes de gitana por la calle, menos abanicos y gorros de empresa, osea menos regalos. Copas hasta a 7 euros, ‘hippies’ por casi todas las calles que dan al Paseo. Cada uno cuenta la Feria según le va, como dijo el alcalde en la presentación: ésta era de ’transición’, no sabemos hacia dónde.
Entrevista
DAVID FDEZ. BORBALÁN / árbitro internacional
“El árbitro es un deportista cien por cien”
Nació en Los Molinos y se recrió en el barrio de San Luis. Estudió FP y dejó el juego del fútbol por deseo de su padre, se metió a árbitro, que se veía con mejores ojos en la familia. Llegado al ámbito internacional como colegiado fue designado, para su sorpresa, pregonero de la Feria 2010, mantiene su empresa de publicidad y el día de la entrevista estaba concentrado con el resto de colegiados. “Somos deportistas al cien por cien”, dice.
― ¿En qué equipos jugó? En el Plus Ultra y en Calzados La Noche de fútbol sala, cuando era un crío. ― ¿Cuándo entró en el arbitraje y por qué? Pocos años después, en 1986 y porque mi padre no me dejaba practicar el fútbol, sin embargo sí me dejaba ser árbitro. ― ¿Su ilusión era ser futbolista? Me gustaba mucho, como todos los deportes. ― Así que fue una salida para estar cerca del deporte rey. Si, una forma de participar, entré a arbitrar con 13 años. ― ¿El árbitro está más cerca del deporte o de la judicatura? El árbitro es un deportista cien por cien. ― Pareciera que no. Es que ahí está nuestro trabajo, en aplicar las reglas del juego, pero eso no quita que seamos deportistas. ― ¿La suya es una situación incómoda? Si lo fuese me hubiera ido rápido, y llevo veinticuatro años, así que disfruto mucho. ― ¿Cómo se consigue llegar a internacional? Con mucho trabajo y esfuerzo, pero es todo una trayectoria, también se lo debo a la gente con la que he ido como juez de línea, y a todos los que me han acompañado. ― ¿Lo maginó alguna vez, ser pregonero de la Feria de su tierra? No, ha sido todo una sorpresa, ha sido un gran orgullo, yo por todos lados voy diciendo que soy de Almería. Le di las gracias al alcalde. ― ¿Pesó la responsabilidad o la alegría? ue un momento de alegría, mi familia, mis hermanos, mis amigos, lo he hecho con todo el cariño. ― ¿De qué equipo eres? De ninguno, no tengo equipos. ― ¿El fútbol seguirá siendo el deporte masivo? Es muy popular, todo el mundo reconoce que es el más universal. ― ¿Lo de España ha sido un revulsivo? Para el fútbol español ha sido muy importante, las nuevas generaciones se han acercado más al fútbol.
Mi primer verano
José Manuel Cuevas/Mi primer verano.
Este sentimiento de vacío, después de todo el año de trabajo. Éste despertar a las tantas, sin no saber qué hago. Éste vicio de quejarme, porque no soy capaz de hacer por mí mismo si no me manda nadie. Vacaciones solitarias. Sin amor ni compaña. Bajar a la playa? Qué playa? Hacer deporte? Qué deporte? Miro el techo de mi cuarto y pienso en pintar, en cambiar los colores de ésta casa, para divertimento y desaburrimiento, pero no me estremezco, no cambio ni me levanto. Enchufo la tele, y no sé muy bien porqué, sólo la enchufo y voy cambiando de canal, sin mirar, sin atender. Me tropiezo con imágenes aterradoras. Una catástrofe ha sacudido Cuba, un enorme huracán, o un terremoto. Familiares de españoles que acudieron por vacaciones a la isla se agolpan para pedir información en el consulado. Todo es caos… Llegué a Cuba con el avión prácticamente vacío, sólo Carla, Víctor y yo en todo un avión cuya misión era traer a españoles de regreso, nosotros íbamos. Bueno en realidad quién iba era yo, dado que Carla y Víctor ya pertenecían a Médicos por la Paz desde no sé qué año. Van a ser mis primeras vacaciones sin chiringuitos, sin playas, sin niños y sin esposa y sin mi amigo Rulo, con el que se lió ella, y ahora también los niños… Cuba es como un eterno anochecer, es una perenne duerme vela, aunque el sol radie con toda su fuerza siempre parece que de un momento a otro será de noche, y las cándidas luces invitarán al son y al baile. Los Cubanitos no lloran, ni piden clemencia a Dios, los Cubanitos están hartos de sobrevivir y de ello han hecho su día a día, y pareciera que son ajenos al paisaje de un país hundido por la catástrofe y la melancolía y orgullo de pertenecer a otra clase de éste mundo. Llevo operando 32 horas consecutivas. Me he tumbado en una hamaca, en la trasera de campaña improvisada como hospital. Parezco un carnicero, desmembrando partes de un todo. Amanece en Cuba, y aún pareciese que nunca anocheció. Se me agolpan las imágenes, que se antojan de un sueño, de mi vida en Europa, como si ese pasado no fuese inmediato, sino muy anterior. Carla, no descansa, su menudo cuerpecito siempre está dispuesto a seguir atendiendo, se desvive por los niños, pese a su estúpida conservada juventud. Ahora mismo me acostaría con ella, y después dormiría, lánguidamente. Descuidado en mis pensamientos siento cómo gritan mi nombre. Piden mi presencia, han debido de encontrar a supervivientes. Termino el pitillo y voy. Carla ha preparado concienzudamente una cena para Víctor, y creo que se ha sentido obligada a invitarme. No he rechazado, será cómodo comer de su mano. (…) Víctor no fue a la cena, Carla me besó intensamente tras el mojito. El regreso a Europa, ahora sí sólo, me hizo comprender mi lugar en el mundo. Jamás he visto tanto dinero junto. Y hasta me ha producido un tremendo asco ver la cantidad de cosas innecesarias que albergaba en casa. Espero que sus nuevos huéspedes sean más felices allí de lo que yo lo he sido. En cuanto anuncien mi vuelo mi vida habrá cobrado sentido. El Atlántico será la frontera de un pasado vacío a un futuro incierto, pero que me colma de seguridad. Ahora entiendo lo que mi ex quería decirme: “Lo mejor es sentirse vivo, saber que lo que haces tiene sentido, y no vivir para ver cómo pasa el tiempo… ahora es el momento de mi vida, lo siento…” … Carla se marchó ayer de Cuba, me dicen que iba a Mozambique, yo prefiero quedarme, aún falta mucho que curarme aquí, entre mis guantes de cirujano.
Iba a titular el artículo ‘Abanderado’ e iba a hablar de los calzoncillos de mi vida, no de los de mis sueños; he resuelto que era empezar muy abajo, así que la extremidad se impone y si dejo de fumar, no se qué voy a hacer con tanta mano vacía, que no es que me la haya dejado así el IVA que ha sido un leñacito, no un arruíne, pero es que quien tiene hábito de echar humo o hacer pelotas con la molla del pan, está pensando algo. Rodiezmo no son las Minas de Río Tinto, ni Zapatero Pablo Iglesias, y yo he pillado más de un moquetazo por llevar las manos en los bolsillos, ‘que es de gandul’, cuando era crío. Las manos que hablan para la quiromancia son tan duchas como impertienentes a veces. Zapatero, en estos días, no tendrá que contener el puño en alto, como el pasado año en la fiesta minera (estuvo mano sobre mano a las espaldas). Se va al extranjero mientras las hordas celebran la minería en la tierra de los mineros. Yo no sé cuánto hablan los abanicos, ni siquiera los de Feria, todos horrorosos; yo nací cuando las viseras llevaban un ridículo ventilador, pero sí sé que las manos, incluso los brazos accionantes tienen mucho que decir y proponer, incluso con su soriasis, su morenez o sus uñas de media luna. ‘¡Te cogía y te estrangulaba!’, una palmada y un ‘¡no seas tonto!’; te apreso la nuca y un: ‘¡dame un beso! A cualquiera de nosotros y a los presentadores del telediario nos hablan las manos como actos reflejos. Nos creemos muy singulares, pero somos una opereta comunitaria, buscamos un avance gestual, y nos la están endiñando doble, ya lo ha dicho Blanco, que va a subir algo más, alguna cosa más, se concretará pronto. Me voy de vacaciones en la hora del ‘ponte serio’ que la cosa vuelve a estar chunga, y un puñetazo a tiempo (a compás) encima de la mesa, que decía Anguita, puede sólo tener dos resultados: o impresionas o te aturden. Excepto por lo que ocurrió con Holanda, ¿se acuerdan? Tenemos perdido o entremezclado al enemigo. Para purgar o hilvanar conocí manos precisas, pena que tengamos ahora, como dice mi amigo Sergio, “los deos tan ceporrúos”. Yo iba a dedicar todo esto a los calzoncillos ‘Abanderado’ de mi vida, pero se me ha ido la mano. El veintinueve no sé, a esta hora, lo que haré. Si el artículo no les ha gustado, sonrían, he juntado las palabras en Feria, pero sereno, ¡eh! No les voy a dar mi vida, les doy mi mano. ¡Feliz septiembre!