Las bodas han caído, distintas coyunturas y cambios sociológicos, también por la crisis, hacen que las personas que desean compartir su vida no pasen por juzgado ni vicaría. En el primer semestre de 2011 habían bajado un 5,7 % los enlaces, según datos del Instituto Nacional de Estadística, quien sitúa que la edad media de los contrayentes es de 35,9 años para los varones y 32,8 para las mujeres, superando la treintena también los matrimonios con cónyuges del mismo sexo que suponen un 2.5% del total de enlaces que se celebran en España, rebajándose también el número de matrimonios con uno de los cónyugues extranjero, un 21,5 % del total de bodas celebradas.
En total, en 2010 contrajeron matrimonio 2.122 parejas, últimos datos cotejados para Andalucía, y de ellas 37 fueron de personas del mismo sexo, veinte con ambos cónyuges masculinos y 17 femeninos.
El rito católico sigue siendo importante con 976 enlaces, pero las bodas civiles superan a estas y las de otros ritos que son minoría, tan solo contaron con siete celebraciones en nuestra comunidad.
Para casarse por la iglesia los meses más apetecidos son junio, julio y octubre, destacando septiembre. Las civiles tienen un perfil parecido, pero octubre es también uno de los meses prioritarios.
La edad de contraer matrimonio también ha ido subiendo en los últimos años, dándose la mayoría entre los 25 y los 39 años, lo que se repite en cualquier tipo de enlace.

La crisis económica ha reducido en más de un 15 % el número de bodas en España, así sólo en esta década se ha pasado de los 214.000 matrimonios del año 2000 a los 168.785 del año 2010; sólo en 2004 hubo un repunte.
“Para gastos ya están las hipotecas y el altar puede esperar”, se plantean muchas parejas que ya de novios se embarcaron en comprar una vivienda como paso previo. También son cada vez más las parejas que ya con una criatura deciden formalizar dar el paso; en España un niño de cada tres nace fuera del matrimonio.
En cuanto a los banquetes y oropeles del acto celebrativo del hecho de contraer matrimonio, se han reducido los gastos un 30 %. y atrás quedaron los saraos con hasta 400 comensales. Se imponen a las listas de boda el envío con la tarjeta de una cuenta bancaria para ingresar un obsequio contante en euros, e incluso va tomando fuerza el alquiler de chaquet y trajes nupciales o los préstamos.
Las motivaciones para el enlace suelen centrarse en tener una mayor estabilidad psicológica-emocional y también monetaria, pues viviendo juntos se suelen reducir los gastos.
El miedo al fracaso suele ser otro de los frenos para el casamiento, especialmente en quienes han salido de una primera experiencia fallida. Es sintomático que el número de divorcios de media anual supone más de un 60 % de los casamientos que se efectúan en ese mismo período.
Los más jóvenes tienen cada vez más claro que la fórmula de vida en pareja es una cuestión privada, y la Ley de Parejas de Hecho ha amparado esta opción, desde el último censo, el de esta década se está terminando, había más de medio millón de parejas de hecho en España, frente a nueve millones de matrimonios.
Este cambio de mentalidad se evidencia muy mucho en las mujeres, más de la mitad de las mujeres de menos de 30 años que conviven o lo han hecho formaron su primera unión sin casarse, y el 21,6 % de los jóvenes se inclina por la convivencia sin boda.
En este sentido la socióloga Marta Domínguez Folgeras respondía en días pasados a El País que: "hay gente que cree que el matrimonio está pasado de moda, o que ya no tiene tantas ventajas gracias a las leyes que van igualando los derechos de convivientes y casados, o que es más fácil deshacer una pareja si no hay boda", subyaciendo en esto una ideología más libre y mayor autonomía femenina. En este sentido, la autora de ‘1995-2006. Diez años de cambios en las parejas españolas’ editado por el CIS el pasado año, centra la vida fuera del matrimonio en un perfil de jóvenes urbanos, que han vivido solteros fuera de la casa paterna y entre los hijos de padres divorciados, y a mayor juventud más uniones de hecho. En el estudio para los Jóvenes Españoles de la Fundación Santa María, el profesor malagueño de Sociología Luis Ayuso detectó que uno de cada cuatro jóvenes ve en la boda “una pura apariencia social”.