La cocina sigue siendo femenina

En los hogares se iguala el tiempo en Internet y cuidado personal

Los programas de cocina concursales, Master Chef como modelo, y los divulgativos de recetas, tienen un marcado carácter masculino en cuanto a sus directores y presentadores-jurados, y en las cocinas profesionales también suele ocurrir, queda bien a las claras con las recién renovadas Estrellas Michelín. Sin embargo en el hogar, en cada una de las casas españolas y almerienses siguen siendo ellas las que ponen la olla. Así se desprende de la última encuesta del hogar del Instituto de Estadística en vísperas de una época donde los fogones, los hornos y las parrillas particulares pasan días al 100% y alguien ha de atenderlas.
No es de extrañar, teniendo en cuenta que la mujer que vive en pareja echa en la casa casi hora y media más que el hombre, y si tiene hijos casi duplica el tiempo (2.34 h. ellos y 4.45 h. ellas) e incluso cuando viven solos ellos pasan en este caso 2.23 horas y ellas 3.38, y si se hace la comida en casa, que no se recurre de hábito al restaurante o el expendedor de comidas para llevar pues queda más que justificado el retrato mujer-cocina.
Así se detecta que en general en actividades culinarias, que son las que llevan más tiempo de todas las del hogar, en ellas participan solo el 46,4% de los hombres frente al 80,5% de las mujeres.
Para los que no viven en pareja, ellos dedican al día 55 minutos y las mujeres dos horas menos cuarto. En la limpieza y cuidado diario del hogar también ellas aventajan con 1.17 minutos frente a los 0.53 minutos que dedican ellos.
En cuanto a pequeñas chapuzas de la casa, como construcción y reparaciones ellas se ocupan con 1.22 horas y ellos con 1.51 horas.
En la confección de ropa y arreglos la diferencia es también abismal, de un 40%; sin embargo en el cuidado de mascotas la cosa está más equiparada con un 8% de diferencia, siendo ellas también las que superan el tiempo a esta dedicación. Es una diferencia casi idéntica al cuidado de los hijos cuando los hay.
En las actividades fuera del hogar hay actividades muy equiparadas, como el tiempo que dedican hombres y mujeres a compras, el trabajo comunitario en ong’s y similares o ayudas informales a otros hogares.
En el aspecto de la diversión propiamente dicha, en lo que es gran parte de la vida social, ellos utilizan 1.54 horas, ellas 1.43 horas, exponenciándose en las actividades de deporte y al aire libre, donde ellos usan más de dos horas y ellas algo más de hora y media. En cuanto al tiempo dedicado a los medios de comunicación clásicos (televisión, radio, prensa) ellas aplican 2.49 horas y ellos 3.06 horas.

En Internet y cuidado personal

En Internet se equiparan más los tiempos que utiliza cada miembro de un matrimonio; ellas usan en esto al día en el hogar o cualquier lugar desde el móvil 1.16 horas y ellos 1.33 horas. Y mucho más llamativo es lo que se dedica al cuidado personal, donde la brecha de sexo se ha desdibujado totalmente: ellos utilizan 10.52 horas y ellas dedican al día 10.48 horas, lo que parecerá al lector muchísimo, si no tiene en cuenta que el Instituto Nacional de Estadística trata en el capítulo de cuidado personal: dormir, comer, beber, el aseo y el tiempo en vestirse.
En el caso de tener trabajo, la media en España supone que ellos echan jornadas medias de un poco más de ocho horas y ellas de casi siete horas, la brecha salarial, ya se sabe, es de media de 23% en desfavor de las mujeres.
Sin embargo son los sectores económicos muy distintos para esta apreciación pues las empresas con mayores salarios anuales fueron las de suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado, cobrando hombres 53.084,9 euros y mujeres 43.473,8 euros, y el sector de menor salario es la hostelería, a ellos les percutió un salario anual de 15.368,5 euros y a ellas de 12.311,8 euros.
El tiempo para ir al trabajo que precisan los hombres es mayor que el de las mujeres.
Este retrato de la situación de la actualidad sobre la equiparación de las actividades en cuanto a género, lo que se llama igualdad, quedaría incompleta si no se hiciera referencia a la formación, a lo que queda constatado que ellas dedican más tiempo, incluso cuando trabajan, que ellos.

Sin estudios y con muchas titulaciones

En el año 2016, según datos provisionales, en España el abandono temprano de la educación-formación alcanza la cifra de 23,2% para los hombres y 15,4% para las mujeres. El abandono temprano del instituto ha sido siempre superior en los hombres. Pero esto se ha ido corrigiendo, también ‘gracias’ a la crisis. En los últimos años abandonaron el 27,2% de los hombres en el año 2013; el 25,6% en el año 2014 y el 24,0% en el año 2015. En las mujeres alcanzó un valor de 19,8% en el año 2013, 18,1% en el año 2014 y 15,8% en el año 2015. Eso no quita que los valores del último año (2016) la cifra de abandono temprano de la educación-formación en España para los hombres es de las más altas de todos los países de la UE, duplicándola, lo que si es una tendencia en toda Europa es que los hombres abandonan más que las mujeres.
En el otro extremo se detecta que en el año pasado un 33,5% de los hombres y un 46,8% de las mujeres de 30 a 34 años había alcanzado un nivel de formación superior universitaria. Estos porcentajes se han mantenido prácticamente constantes en los hombres y en las mujeres en los últimos años.
Culturalmente, fuera de la gastronomía y la cocina, lo que más se suele hacer por sexos en el tiempo libre es muy equiparable: en los hombres la lectura de libros (57,6%), asistir al cine (54,4%) y visitar monumentos y yacimientos arqueológicos (43,2%). Para las mujeres, las actividades más frecuentes han sido las mismas, con un 66,5% que leyeron libros, un 53,6% que asistieron al cine y un 42,3% que visitaron monumentos y yacimientos.

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