‘La Leona’ sonó por la paz

El concertista Wulfin Lieske vuelve a embelesar en Almería once años después

Volvía a Almería, once años después de participar en el desaparecido Certamen de Guitarra Clásica Julián Arcas, el acreditado concertista de guitarra austriaco Wulfin Lieske, quien llenó el pasado lunes el Teatro Apolo con motivo del cierre del bicentenario de Antonio de Torres; sumando a su magisterio el aliciente de apreciar el sonido en directo de la guitarra a la que más cariño le tuvo en vida el constructor de la Cañada: ‘La Leona’.
Se cerraba sin presencia de ninguna autoridad municipal un programa de actos basado en conciertos, conferencias, presentación del inicio de un video y la promoción del rácano en visitas Museo de la Guitarra Antonio de Torres, que lleva más de un lustro funcionando a las espaldas de la Catedral. Para el evento se contaba con uno de los pocos concertistas que tiene acceso a la guitarra que hoy pertenece al doctor alemán Arhard Hannen, y que ha pasado por muchas manos en sus 163 años de vida.
Lieske ofreció un preciosista concierto que tuvo unos signos y registros muy distintos, porque como él aseguró ‘La Leona’: “Es un instrumento muy versátil, que aunque se construyera para la música romántica española también vale para la moderna, saca todos los sonidos”. Y con ella obsequió al respetable con la partitura de Bach para violín que recoge ‘Allemanda’, ‘Corrente’, ‘Zarabanda’, ‘Goga’ y ‘Ciaccona’, conjunto con el que cumplió todo el primer acto del concierto.

En su faceta de compositor Wilfin Lieske, que en lugar de alza de pie para su postura de toque usa un cojín sobre su muslo, ofreció un contrapunto con la obra que él mismo ha compuesto para guitarra solista, coro y orquesta de cuerda, con motivo de los 70 años del fin de la II Guerra Mundial, de las tres partes de la composición eligió ‘In Luce’, un alegato a la paz que sonó muy efectista con ‘La Leona’ (unas falsetas en el video).
Para el final, que se alargó con dos composiciones extra, el austriaco rescató a Sainz de la Maza “un autor no muy conocido, pero que a mi me gusta mucho. No en vano lo grabaré en mi próximo disco” de quien interpretó el vals ‘Homenaje a Toulouse-Latrec’ y ‘Homenaje a la guitarra; y de Albéniz ‘Rumores de la Caleta. Malagueña’ y ‘Asturias’.
El intérprete y autor fue muy aplaudido, al igual que la guitarra que abrazaba y hacía sonar, entre el público -al que presentó también otro ejemplar de Antonio de Torres de su segunda época de creación: la guitarra ‘La Invencible’-, se encontraban los guitarreros almerienses Juan Miguel González, Gerundio Hijo, y por supuesto Carlos González, luthier y coordinador de los actos que actuó de maestro de ceremonias, de toda autoridad competente, y aseguraba desconocer a los guitarreros actuales de Almería en el momento en que le presentaban al hijo de Gerundio Fernández.

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